jueves, julio 1

La pasión de la Luna.

Había una vez… en un planeta enano lejano llamado Mesosomo, una hermosa princesa llamada Pasión, princesa solo era literalmente, ya que su padre la trataba como tal, pero un día murió y Pasión tuvo que vivir con sus tías en ese mismo lugar, lejano de la humanidad entera ya que el padre de Pasión y otros tantos, sabían que pronto se avecinaría un desastre para el planeta tierra.

Tenía el telescopio más grande y fabuloso frente a mi, cualquier científico se volvería loco de tan solo poder tomar uno entre sus manos, sin embargo, no lograba visualizar mi objetivo: Liz, el regalo que mi padre me había hecho y había nombrado así, antes de morir. ¡Lo extrañaba tanto! Y esta era una forma de recordarlo y de hacerle un homenaje por el buen padre que fue en su momento. “-Ya deja eso- Me ordeno mi tía Mala, era una forma de llamarla ya que su nombre real era Malena, pero era tan mala que no me importaba decirle así-algún día te mandare enserio a la Luna- decía siempre, nunca le tuve miedo, eso no era real.” “-Ya voy- conteste con desgana.” Entonces comencé de nuevo, revise que cada parte de mi “Telescopix 30-300” estuviera en su lugar, que ningún tornillo estuviera flojo, ajuste la lente una vez más y enfoque el telescopio a donde se debería encontrar Liz. Y ahí estaba otra vez, hermosa como siempre. “-Te amo-susurre a la Galaxia que mi Padre me había regalado la cual, me recordaba a mi Madre, a quien nunca conocí.” “-Yo también- contesto mi tía Nora desde atrás haciéndome sobresaltar.” “-Tía ¡Me asustaste!, no te lo decía a ti- dije avergonzada agachando la cabeza tratando de esconder el rubor de mis mejillas.” “-Lo sé- dio tomando de mis hombros, ella era la antitesis de mi tía Mala, ella era buena, como mi Hada Madrina- y por eso te amo, porque aprecias las cosas más simples de la vida” Sonreí. “-Lo aprendí de ti- dije sinceramente- Te amo tía” “-Yo más- dijo mientras sonreía también- ven ya es tarde y no has cenado nada” asentí luego me despedí de Liz sonreí una vez más y corrí a tomar leche con galletas.

El día siguiente me prepare como todos los días para observar primero la Tierra, mi antigua casa y luego por ultimo a Liz, me disponía a hacerlo cuando mi tía Mala grito desde la puerta de nuestra guarida: “-Ahora vengo Pasión iré con Marcela, parece que su marido la engaño con la nana de sus hijos- dijo burlándose, no solo era mala, también era la encargada de la vida de los demás” era el momento, tampoco estaba en casa mi Tía Nora y lo había esperado tanto que no espere más, corrí hacia el cuarto de la Tía Mala, el que guardaba misterios y secretos interesantes. Abrí la puerta lentamente, los escalofríos recorrieron todo mi cuerpo, mis manos se llenaron de sudor, nunca había entrado en ese cuarto, ella siempre me lo había prohibido, a mí y a mi Tía Nora, estaba obscuro, abrí un poco más la puerta para que entrara luz del exterior, ¡nada! no había nada raro ahí, un poco más segura de que nada peligroso aguardaba a mi espera di un paso adentro: las luces comenzaron a parpadear, ruidos estruendosos lastimaron mis odios, mi presión sanguínea comenzó a aumentar, muñecos diabólicos caminaban hacia mi, estirando sus brazos y pronunciando mi nombre “-Pasión, Pasión” “-Pasión tranquila cariño- era mi Tía Nora, de repente todo lo que me había atemorizado allí adentro, en ese cuarto macabro desapareció-tranquila ¿estás bien?” No conteste, no podía reaccionar, apenas era consiente de lo que acababa de ver ahí adentro, salí con mi Tía Nora del cuarto aun alterada sin saber que era exactamente lo que acababa de pasar.

“-No la quiero volver ver ahí Nora ¿Me escuchaste? No quiero- Los gritos de mi tía Mala me despertaron, discutía al parecer con mi tía Nora” La voz de mi tía Nora apenas era audible, me levante de su cama donde me había dejado durmiendo después del susto, me acerque a la puerta y acerque el oído a la misma “-No mientas Nora, se perfectamente que ella estuvo ahí” ¡Dios! ¿Cómo lo supo? “-Esa niña no es culpable de nada Malena, ella solo hizo lo que yo le ordene-dijo mi tía Nora, ¿Qué? Eso no era cierto, mi tía me encubría-pero despreocúpate que ahora mismo- dijo pero su voz se hizo más presente, más audible, se acercaba a su cuarto- te dejaremos todo lo que tu amargura siempre a querido, la casa, los muebles y hasta la galaxia que hace feliz a esa niña” “-¡No harás eso Nora!” corrí a esconderme bajo las cobijas, mi Tía Nora entro al cuarto y tras ella mi tía Mala “-¿Por qué?-pregunto mi tía Nora- es lo que siempre has querido” “¡¡¡Claro que no!!!- negó mi tía Mala, la voz se le quebró-no tienes ni idea de lo que quiero” “-¡Claro! Olvidaba que siempre estuviste enamorada del papá de Pasión-dijo mi tía Nora “Eso no es real” pensé- aun sabiendo que el era el amor de ¡¡¡tu propia hermana!!! Liz lo sabía pero te amaba tanto que nunca dijo nada” “-Cállate, cállate ya” “-Sabes, sabes que te culpa, y como si fuera poco alejaste a esa niña de su padre” “-¿Qué?” “-Se lo que hiciste- soltó mi tía Nora, su voz se escuchaba delatadora y aliviada, como si al fin soltara lo que tanto tiempo atrás la había atormentado “Vamos continua, hazlo” pensé, quise que mis pensamientos tomaran una voz y que pudiese escucharme- se que lo desapareciste con toda esa magia que sabes hacer por que el nunca te miro como un amor para el-soltó al fin, ¿Por eso mi tía Malena era así de mala? ¿Cuánto rencor puedes guardar dentro, como para dañar a los demás? Luego todo sucedió rápido, un ruido mágico se apodero del cuarto “-¡Tía!-grite” Salí de las cobijas, pero mi Tía Nora ya no estaba ahí, solo Mala con una vara en las manos y polvo, polvo en forma de un remolino frente de Mala que se llevaba la esencia de Nora “Mi hada Madrina” “-¿Qué hiciste?-pregunte a Mala” Ella me miro, entre una mirada de enojo, frustración y hasta miedo, ¡Miedo! En la mirada de ella, no lo podía creer.“-Siempre te dije que algún día te mandaría a la Luna…-me recordó, levanto las manos con la vara entre ellas-¡Feliz viaje!-grito”.

“-Me alegra tenerte aquí princesa-susurro mi padre mientras besaba mi mejilla” Sonreí, al fin estaba con mi padre, y con mi tía Nora. Y era cierto, me encontraba con ellos en la Luna, en los cráteres de esa hermosa figura, que lucia brillante desde el planeta tierra, que poco se dejaba ver desde Mesosomo y que ahora entre el silencio nos reunía junto con Liz, mi galaxia para observar como aquel planeta tierra hacia su propia magia, al compás de una música lejana encantadora, abriendo la tierra y cerrándola de nuevo, tragándose toda la maldad, la ambición y todo aquello que había destruido a la humanidad y a la misma tierra.>

Fin

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