jueves, abril 21

De recuerdos...

Aquella tarde que pensé que todo estaría peor porque desde aquí podía ver la pelota con lo que todo había comenzado, la lluvia empezó a mojar la ropa tendida de mi tía; yo no quería moverme de la cama de "Lucia" todo me daba vueltas y al parecer mi tía lo entendía, ya que no me mando a nada más por el resto de la mañana y hasta mando a preguntar con "Lucia" su hija no deseada que sí me sentía bien, obvio no, pero ella no podía enterarse, ¿Cómo para qué? ya había pasado lo suficiente, y sí antes nadie se había dado cuenta no lo harían ahora. Recuerdo perfectamente como todo empezó, yo tenía trece años apenas y ni una pizca de experiencia. Él era bastante grandesito, no mucho, lo justo y necesario para escabullirse en las noches y planear su "venganza" como sí fuera todo un mafioso. La cabeza empezaba a punzar demasiado fuerte, ¿De dónde rayos había conseguido valentía para hacer lo que ayer hice? Después de cinco años de tratar convencerme, Beto había conseguido "aflojar" un poco más mi patético miedo, y le agradecía, claro que sí!  pero no dejaba de asustarme. Creo que entre tanto miedo me quede dormida y fue como la luz de afuera me hizo despertar a la mañana siguiente, en la cama de la hermana de alguien que había llevado mis limites más allá de lo que yo estaba consiente. Después la tía Chenta me pidió que hiciera algunos deberes pero luego al verme tan "descompuesta" me mando a dormir. La noche anterior es más que confusa, Beto arrastrándome afuera, yo cediendo por los efectos de la mota, Los ronquidos del regordete vecino (que había usurpado nuestra pelota cuando apenas tenía como 12 años y empezaba a conocer el mundo), alcohol, sangre, música psicodelica, venganza y de vuelta una pelota que nos robaron hace seis años! :/

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