domingo, septiembre 9

Ahí vienen las ausencias, con las luces que alumbran cosas al revés.

No saber que escribir no es abandonar el blog. Tampoco no pasar a comentar sus entradas. Ni no querer hacer kilos, y kilos de operaciones matemáticas.  Perdón lectores, mamá, maestro de estadística, dueños de un blog.

Sólo estar inmóvil, sólo esperando por esperar. No me digas que odiar. Odio todo lo que se cruce, lo que es publico, el dolor. Te odio tanto facebook. Y como en el amor, sin embargo, me haces falta.

Y sí facebook fuera blogspot probablemente tendría pocos amigos. No les estaría contando esto ni pretendiendo que escribo algo profundo que les llegue. Mañana hay que entregar ciento cuarenta ejercicios, sólo tengo ochenta, he copiado únicamente catorce. Pero todo es público en facebook, y no hay nada el quince que celebrar. ¿Cuál independencia, mamá? ¿Cuáles ciento cuarenta pinches caracteres dónde digo que detesto los Domingos familiares? Sí cada vez más México es inseguro.

Porque, sé que no saben, pero hace unas semanas, en un campamento, un trance que duro horas con foquitos que se prendieron y se apagaron y se prendieron, una carreta, un poeta, mágico sentido de querer descubrir el ruido del otro lado del bosque. Y no saben que llegaron militares a mitad de la noche, y nosotros, por fortuna, ya íbamos de salida. Tan folkloricos los mexicanos, que invitan a hombrecillos verdes con botas y pistolas a ese tipo de fiestas. No. Es broma, México. México, querido, bonito e inseguro. Peligroso, furtivo, no tiene nada, de valioso. Todo, lo robaron ellos.

Punto y aparte.

Lo repito mucho, muchas veces en mi cabeza. Sonrió mucho, mucho cuando recibo el mínimo gesto. Y las letras no salen tan naturales porque muchas son las ocupaciones que me apremian. Ahora otra, desde tiempos en que quiso ignorarme porque sí. Y me ignoro la primera vez y me partió el corazón como siempre. Y me ignoró entonces una segunda vez y ya se nos hizo costumbre. No sentirse segura en ningún lado con ninguna persona. La impresión de que te romperán, que romperás mil almas que buscan compañía como sí eso fuese lo único.




Necesitarías, tomar un buen baño, un buen jabón al agua, un vestido precioso y largo, negro y rojo, rojo y bello. Tomar la mejor fotografía de tu vida y terminar el castillo ya.

1.

Todas esas
 barreras me duelen
también.
me duele no escuchar
tu
voz como antes,
me duele preciso
que ya no
me duela
que ya no me duela como ayer.


6 comentarios:

  1. Mexico lindo y herido... como tu estás ahora.

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  2. De nuevo por tu casa, disfrutando las cosillas que nos dejas. Estupendas las palabras que nos has dejado.

    Saludos y un abrazo.

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  3. Morrison!
    Chiquilla, tan sencilla tu y tan bella. Solo es cuestion de aplastar eso y seguir de frente.

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¿Quieres bailar? ;)