domingo, octubre 21

Un momento, un beso, una risa (mentira).

Pasamos por ahí el viernes. Ya en el taxi, en ese retorno para tomar 20 de Noviembre de nuevo...
 
Las luces eran opacas y tenemos una mente retorcida. Esas drogas ya no son suficientes, porque mira, mi soledad es mucha. Y te molesta estar sola y yo sé porque pero no me importa.
 
Me limpié las lágrimas con la manga del suéter, en el autobús, con la señora que se preocupa algo a mi lado.
 
Creo que no sé donde estoy. No sé dónde estuve pero tengo la inquietud de no haber estado en ningún lado. La inquietud de no ser recuerdo de nadie nunca. De que no me sientas tanto como yo a ti.
 
Y te miro y me miro. Y miro y creo que sólo soy yo. Oye, no necesitas tintes ni maquillaje estrafalario, tú sabes, en una galería, un tianguis, pérdidas en la ciudad, una tienda de tatuajes o en el metro, cualquier lado: tienes el alma más hermosa que nadie.
 
Un gato me ha roto el corazón porque no regresó nunca. ¡Cuanto lo esperé!
 
Tengo la nariz colorada de tanto estornudar. Tengo el cabello corto de tanto estimar. Tengo el alma como en versos. Te tengo y no. Esto es ahora el momento, en veintidós días más...






5 comentarios:

¿Quieres bailar? ;)